¿Quiere recibir la Publicación de Parlamentarios de Sanidad en su correo de forma gratuita?
Lunes, 21 de marzo de 2011   |  Número 20
Acceda a nuestra hemeroteca
cortes de castilla y león
VICTORINA ALONSO, Portavoz DE SANIDAD DEL PSOE en las cortes
“La sanidad tiene un lastre económico difícil de solventar y unos profesionales sin motivar”
“En Castilla y León los cuidados paliativos es algo que no se ha abordado, que necesita urgentemente que se reorganice”, dice la diputada

Cristina Mouriño. Madrid
El lastre económico de la Consejería de Sanidad de Castilla y León, unido a la desmotivación de los profesionales, son dos de los problemas que ha destacado la portavoz socialista en la Comisión de Sanidad de las Cortes regionales, Victorina Alonso, en la Entrevista de Sanitaria 2000. Alonso ha analizado además el trabajo realizado durante el último año por la Comisión, los presupuestos para Sanidad de 2011 y las principales iniciativas del departamento que dirige Francisco Javier Álvarez Guisasola.

 

La portavoz socialista en la Comisión de Sanidad explica el lastre económico de la Consejería de Sanidad con los proveedores de material sanitario.

¿Cuál es la situación de la sanidad castellanoleonesa y de sus profesionales?

La situación de la sanidad pública a modo de ver del Partido Socialista es cuando menos preocupante porque fundamentalmente, desde el mes de junio, sabemos que mantiene una deuda con los proveedores de material sanitario de casi 1000 millones de euros. Eso significa que casi cualquier actividad que quieran iniciar o cualquier tipo de promoción o iniciativa sanitaria va a contar con ese lastre; un lastre que además no entendemos.

No se puede entender por qué se ha llegado a esta situación; una situación que además pone en grave riesgo a las empresas de Castilla y León que proveen de material sanitario, que hace que se pierda empleo cualificado.

Es verdad que el barómetro sanitario puntúa con casi un notable la sanidad de Castilla y León pero es un notable que creemos que se debe a los profesionales. Unos profesionales, que sin embargo, no están contentos en Castilla y León. No hace mucho, hará cuatro meses, nos invitó Castilla-La Mancha, por comparar una comunidad próxima y similar en extensión, en número de población y en tipo de población, para conocer la sanidad pública que se hace en esta comunidad vecina.

Lo que más nos sorprendió desde luego no fue que tuvieran dotación de telemedicina en todos los centros, que estuvieran conectados los hospitales y los centros de salud; que tuvieran una asistencia sanitaria que llegaba a toda la periferia de la comunidad; que tuvieran hospitales comarcales en todas las zonas; el desarrollo de la atención sociosanitaria; no fue eso lo que más nos sorprendió sino la alegría e ilusión que tenían todos los profesionales.

Castilla y León tiene un lastre económico muy difícil de solventar y unos profesionales desmotivados, debido, entre otras cosas, a que no se ha llevado a cabo la ordenación, no sabemos cuántos profesionales hay, y era un compromiso de la Junta el hacer esa reordenación de todos los profesionales y saber cuántos hay, cuáles son las necesidades, por ejemplo, en Urgencias, que están todos los servicios infradotados.

Por otro lado, el pacto que se hizo en 2008 con los sindicatos, el pacto por el empleo, que conllevaba formación y estímulo para estos profesionales, tampoco se ha puesto en marcha. Otra cosa gravísima, que los profesionales sufren y que han denunciado reiteradamente las centrales sindicales es que esos concursos que han llevado paralizados en Castilla y León más de 10 años, cuando salen y se convocan, se paralizan porque salen más las convocatorias. Están paralizados todos los concursos de traslados.

Los profesionales no pueden moverse de su sitio y no tienen plaza fija porque se paralizan los concursos de enfermería, de Atención Primaria, de especialidades, etc. La mayoría de los profesionales no se sienten partícipes, involucrados, con ganas de luchar por ese sistema sanitario público y eso se nota.

 

Victorina Alonso valora el trabajo realizado por la Comisión de Sanidad durante 2010.

¿Cómo valora el trabajo durante 2010 de la Comisión de Sanidad de las Cortes? Las iniciativas más destacadas aprobadas el pasado año son la Ley de Ordenación del Sistema de Salud y la Ley de Salud Pública y Seguridad Alimentaria. ¿Qué proponen con estas normativas? ¿cuáles son sus objetivos?

Hemos trabajado bastante. Hemos presentado más de 300 iniciativas, entre proposiciones no de ley, interpelaciones, mociones, preguntas escritas y orales. Un trabajo que hemos hecho con ilusión y con ganas para mejorar la sanidad pública y que no ha contado con la respuesta adecuada, a mi modo de ver, del Partido Popular.

Solamente nos han aprobado una proposición no de ley y hemos conseguido traansaccionar otra en Pleno, que era sobre el tratamiento del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). El resto de las iniciativas nosotros siempre las hemos planteado con rigor, con sentido común y adecuación a la situaciones.

Hemos planteado prevención de la obesidad infantil, un problema grave, dado que somos la comunidad autónoma que tiene mayor índice de sobrepeso de toda España; por lo tanto tiene sentido esta iniciativa; pues ha sido rechazada.

Entre nuestras iniciativas estaba que se pusiera en marcha la estrategia frente al cáncer y la de cuidados paliativos, lo hemos pedido reiteradamente y las han rechazado. También han sido rechazadas todas las iniciativas a favor de la diabetes.

Otra iniciativa que pedimos, que era sencilla y novedosa, era poner en marcha la rehabilitación cardiaca, que se está haciendo, por ejemplo, en León y en Astorga, por el esfuerzo de las asociaciones y de algunos cardiólogos; una cosa que bastaba simplemente organizar el sistema sanitario público, pero que también ha sido rechazada.

En lo que respecta a las dos normativas que mencionabas, creemos que son dos leyes importantísimas, pero las dos se aprobaron sin debate y sin consenso. Nosotros pusimos dos enmiendas a la totalidad de esas leyes porque considerábamos que tenía que haber solo una ley, un tronco común que se desgajara en dos ramas de igual importancia. Por un lado la Salud Pública y por otro la Asistencia Sanitaria, porque son igual de importantes. Creemos que hay que tratarlas igual, se tienen que nutrir de los mismos recursos económicos y que cubran igual a toda la población. Esa era nuestra primera propuesta: una sola ley, con dos ramas de igual importancia, para cubrir a todos por igual, porque en muchas ocasiones sino las normas se solapan.

Criticamos como salió la ley de ordenación del sistema sanitario porque aportaba muy poco a la ley del 93.

Una de las críticas mayores que seguimos haciendo es que se olvidaran de las demarcaciones sociosanitarias, cuando Castilla y León tiene una población envejecida y hay que atender a los problemas sanitarios y sociales al mismo tiempo. Tiene que haber esa coordinación y tiene que estar legislada y la base son las demarcaciones, que coincidan; pues tampoco se ha hecho.

 

Alonso considera que los presupuestos destinados a Sanidad “serían suficientes sin no contaran con ese lastre de 1.000 millones a los proveedores”.

Otra de las normas aprobadas, el pasado mes de diciembre, ha sido la Ley de Servicios Sociales, que viene a sustituir a la de 1988. Uno de los objetivos principales es la coordinación de los servicios sociales y los sanitarios, ¿cómo cree que debería llevarse a cabo esta coordinación?

No se está haciendo esta coordinación. Como te decía, ni si quiera coinciden. Ahora mismo hay una trabajadora social del centro de salud, unade las diputaciones y una de los ayuntamientos, trabajando para la misma población, haciendo, a veces, los mismos informes; y sin coordinación entre ellas. Estamos despilfarrando los escasos recursos que tenemos. No se ha puesto en marcha esa coordinación fundamental que era necesaria y que debía partir de esas demarcaciones coincidentes: demarcaciones de Salud Pública, de asistencia primaria, y sociales. Esta descoordinación es una falta de rigor y de visión política y de planificación.

Los presupuestos aprobados en materia sanitaria superan los 3.452 millones de euros, y suponen un 34,4 por ciento del total del presupuesto para 2011, ¿cree que son suficiente? ¿qué áreas deberían priorizarse?

Serían suficientes si no contaran con ese lastre de 1.000 millones que hemos hablado. Pero si a 3.000 le quitas 1.000 ya entras con dificultades. Serían suficientes si se gestionaran adecuadamente, por ejemplo, no concertando tanto con la privada, porque también se va por ahí una cantidad importante de millones.

Serían suficientes si no se dieran subvenciones a entidades privadas para ampliar camas que luego conciertan a la sanidad pública. Estoy hablando de 9,5 millones de euros que se han dado año tras año a una entidad privada en la comunidad de Castilla y León; y que no entendemos una subvención directa a un hospital para que amplíe su número de camas, sus dotaciones y luego esas camas las conciertan al sistema sanitario público. Esa es una mala gestión. El presupuesto debería llegar, porque es adecuado, pero no llega. Entre lo que va a la privada, lo que son subvenciones directas, entre lo que se gestiona mal y el déficit que acumula, el presupuesto es inadecuado.

Dado que tenemos una población sobre envejecida y tiene más problemas cardiovasculares, más problemas de cáncer y de salud mental, priorizaríamos ahí.

Priorizaríamos la atención sociosanitaria a toda esa población mayor, bien en residencias, bien en centros sociosanitarios. Dotaríamos a todas las zonas periféricas de telemedicinay de ecógrafos.

Priorizaríamos la atención a la situación de dispersión, con más recursos móviles y con mejor dotación de los centros periféricos; y la atención a las especiales características de envejecimiento apostando por prevenir las demencias, el cáncer, y atender sociosanitariamente a la población.

Recientemente el presidente Herrera ha hecho balance del Plan de Infraestructuras Sanitarias 2002-201º y ha destacado que se han llevado a cabo 3.677 actuaciones, de las cuales 3.605 han sido en el medio rural, ¿cómo valora sus resultados?

Lo sentimos mucho, pero el presidente Herrera no tenía que haber salido diciendo eso si tiene un poco de rigor y conoce la situación. En Castilla y León todavía la mayoría de los centros de salud y consultorios locales pequeños carecen de internet y los médicos siguen haciendo las recetas a mano. Desde el 2002, en Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha todo el mundo tiene ordenador y está conectado; luego han dotado de infraestructuras pero poco. Seguimos sin teleradiología, y sin ecógrafos en los centros de salud y consultorios locales.

En este sentido, el presidente Herrera no tiene razón. Ese plan de infraestructuras no ha cumplido ni ha dado respuesta a las necesidades de infraestructuras. No hay que olvidar a la periferia. Por ejemplo, los ciudadanos del Valle del Tiétar tienen que irse a Castilla-La Mancha o Madrid, porque no se ha hecho allí un hospital.

 

La portavoz del PSOE destaca la necesidad de que Castilla y León cuente con una estrategia regional de cuidados paliativos.

El Partido Socialista ha reclamado en alguna ocasión un Pacto por la Sanidad en Castilla y León. Desde el PP les propusieron uno, pero finalmente el líder socialista, Óscar López, lo desestimó, ¿se ha vuelto a retomar la iniciativa? ¿en qué consistía este pacto?¿porque lo rechazaron?

Pactar supone llegar a acuerdos, supone ceder cada uno un poco de sus ideas y tratar de consensuar. Este pacto fue una idea de Ángel Villalba, fue una iniciativa del Partido Socialista. Nosotros queríamos hacer ese pacto. Cuando presentaron el documento el PP, tuvimos 3 o 4 reuniones y nosotros presentamos nuestras ideas y eso hay que debatirlo.

Si tú presentas un documento, porque eres quien gobierna, aunque la idea haya sido del grupo de la oposición se supone que vas a consensuar y sin embargo ellos, desde el primer momento nos dijeron que había cosas que no eran negociables; por ejemplo las infraestructuras de las zonas periféricas. Otra cosa que propusimos y dijeron que era innegociable fue el gasto farmacéutico. Nos parecía una cosa fundamental ahorrar ahí. Luego hemos visto que cuando lo ha presentado el ministerio todas las comunidades se han sumado, pero nosotros ya lo habíamos propuesto. Proponíamos gestionar mejor la compra, poner en marcha una central de compras. Todo lo importante era innegociable. Así no hay pacto.

El pacto suponía, según el PP, que nosotros asumiéramos su documento. Ellos no tenían ninguna voluntad de pactar. Ellos querían que se aprobara su documento, y eso no es un pacto.

En la comunidad se está trabajando por sacar adelante el Consejo de la Profesión Médica, similar al Foro Estatal de la Profesión, y se pretende que pase de ser un órgano consultivo a un órgano de negociación, ¿apoya la puesta en marcha de este organismo? ¿cree que es necesario?

Este órgano ha nacido con muchas dificultades. Es una propuesta de la Consejería de Sanidad; del Consejo de Colegios de Médicos y de un sindicato; el resto de los sindicatos ha salido criticándolo. Si de lo que se trata es de mejorar la calidad de los contratos, te das cuenta de que la sanidad pública la componemos los médicos y otros profesionales que son tan importante como los médicos, somos un todo y hay que trabajar conjuntamente.

No creo que sea bueno para el sistema, en mi opinión, que se tomen decisiones unilaterales cuando el trabajo es conjunto. Además, ya están los sindicatos para eso. Me parece muy bien que el Consejo de Colegios de Médicos y el sindicato médico negocien mejoras en el ámbito de la formación, por ejemplo; pero lo que es en los temas laborales creo que deben ser los sindicatos.

Recientemente las Cortes generales han dado luz verde a la nueva ley antitabaco, ¿qué valoración hace de la normativa? ¿cuál está siendo el cumplimiento en la comunidad?

La normativa es extraordinaria. Creo que no hay ningún profesional de la sanidad que no valore positivamente esta ley, cuando el cáncer de pulmón es uno de los que mayor prevalencia tiene.
El Congreso de los Diputados está trabajando en una normativa estatal sobre cuidados paliativos.

Algunas comunidades, como Navarra, tienen previsto elaborar una norma propia. Castilla y León contempla en su III Plan de Salud los cuidados paliativos, ¿tienen previsto desarrollar una norma específica?

Una de nuestras demandas era la puesta en marcha de una estrategia regional en este sentido, pero tampoco han cumplido. En Castilla y León, los cuidados paliativos ni si quiera están igual dotados en todas las provincias. Hay algunas que tienen equipos de soporte domiciliario, como Burgos y León, y otras que no los tienen.

Hay provincias en que estos equipos dependen de Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y otras que dependen directamente del Sacyl. Unas provincias tienen suficientes camas, otras no cuentan con camas. En Castilla y León los cuidados paliativos es algo que no se ha abordado, que necesita urgentemente que se reorganice y se dote en aquellas zonas que carecen de esos servicios.

Por último, la próxima primavera se celebran elecciones autonómicas en la mayoría de las comunidades, ¿cuáles son sus expectativas?

Las expectativas siempre son de ganar. Ojalá pudiéramos ganar en Castilla y León. Haríamos esa sanidad pública por la que venimos luchando, porque es manifiestamente mejorable.

© 2004 - 2022 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com